La "nueva" estrategia del imperialismo yanqui tampoco podrá salvarle de ser derrotado.
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Bush casi se confesó de sus pecados antes de anunciar la "nueva estrategia". Él dijo que habían cometido errores en Irak. Él explicó que la situación actual de Irak es inestable y él asumió la responsabilidad política de esto.
Estas confesiones y su "nueva estrategia" tampoco podrán rescatar el imperialismo yanqui. El imperialismo yanqui, que ha gastado más de 300 mil millones 300 billones de dólares para la guerra de Irak hasta ahora, ya se enfrenta una de las derrotas más importantes de su historia. La resistencia iraquí ha condenado a los ocupadores a ser derrotados. Las fuerzas ocupadoras que han perdido 3 mil soldados según sus datos oficiales y más de 25 mil soldados según los datos de las fuerzas de resistencia, ya están hablando sobre la "nueva estrategia", la cual significa nuevas masacres para convertir la derrota en una "victoria". Piensan que pueden hacer los pueblos iraquíes entregarse a ellos al enviar 20 mil soldados más como nueva fuerza y aumentando el número de las fuerzas ocupadoras.
El núcleo de la "nueva estrategia" del imperialismo yanqui consiste en usar la violencia intensificada contra todo lo que se opone a las fuerzas ocupadoras, sin hacer ninguna separación entre los sunitas y los chiítas, ni entre los grupos que conducen una resistencia militar activa y que muestran una resistencia política pasiva. Primero, la capital, Bagdad será limpiada de las fuerzas resistentes. Los distritos limpiados no serán abandonados después de limpiar las fuerzas resistentes; sino que la reconstrucción económica y política comenzará en estos lugares. Después de "liberar" Bagdad, el mismo plan será puesto en práctica en otros centros de resistencia.
La "nueva estrategia" del imperialismo yanqui incluye la consolidación del gobierno de Maliki y la necesidad de implementación de diversas medidas por este gobierno y no por las fuerzas ocupadoras. Además, la "nueva estrategia" incluye también un programa de empleo para reducir el número de desocupados y ganar los elementos moderados a las filas de la ocupación.
Otro eje de la "nueva estrategia" es seguir aumentando la tensión de las relaciones con los estados de la región tales como Irán y Siria, contrariamente a lo que fue propuesto en el Reporte de Baker y Hamilton. Especialmente, los EEUU pretenden legitimar una operación militar contra Irán. Irán es tan importante como la resistencia iraquí como un obstáculo ante la estrategia del Medio Oriente del imperialismo yanqui. Irán, que está apoyada por la UE, Rusia y China y que tiene influencia sobre los chiítas en Irak se ha convertido en una de las más grandes pesadillas del imperialismo yanqui.
Cuando echamos una vista a las guerras y ocupaciones realizadas por el imperialismo yanqui después de la Segunda Guerra Mundial, se puede ver que esto no es una fuerza invulnerable ni omnipotente. En la Guerra de Corea, fue derrotado merecidamente y tuvo que limitarse con ocupar la mitad del país. Tuvo que retirarse de Vietnam si mirar atrás una vez más. Solamente tuvo éxito en Granada con una medida de la superficie de 344 kilómetros cuadrados y con una populación de 100.895 personas. El Ejército yanqui, junto con los estados del Caribe Oriental, logró ocupar esta pequeña isla el 25 de octubre de 1983.
Al tener dificultades en Vietnam, los ocupadores yanquis tuvieron que aumentar el número de las fuerzas de ocupación continuamente entre 1961 y 1968. En 1968, el número de los soldados Americanos en Vietnam eran 500 mil. El mismo año, Clark Clifford, el Ministro de Defensa yanqui de ese periodo, anunció que "Washington no tenía un concepto ni un plan general para vencer la guerra en Vietnam". Pero hasta entonces, los EEUU habían gastado una tremenda cantidad de dinero para obligar à Vietnam a entregarse a ellos y siempre habían hablado de nuevas estrategias y tácticas.
El "nuevo plan" del imperialismo yanqui nos recuerda los acontecimientos de Vietnam en algunos aspectos. El proceso de 1968, don yanqui era en su más fuerte periodo en Vietnam en el sentido militar, fue al mismo tiempo el proceso donde buscaba un camino para retirarse de este país en una manera "digna". Ahora también, tratan de formar la infraestructura de un tal proceso. Debilitar la resistencia utilizando de fuerza militar intensificada y consolidando el régimen títere "para dejarles la administración", retirar las fuerzas de ocupación. Esto, en algunos aspectos, es la implementación del plan que fue propuesto en el Informe Baker-Hamilton, rechazado por Bush, y que es apoyado por la mayoría de los representantes políticos de la burguesía monopolista y por la opinión pública yanqui. Pero el movimiento de resistencia que ha logrado su organización política a nivel nacional y sigue luchando bajo una comandancia unida muestra que este plan del imperialismo yanqui es solamente un sueño.
Ninguna institución de estrategia y nadie en los EEUU, incluyendo Bush, creen que una victoria militar podría lograrse en Irak. En 2006 en Irak, los ocupadores yanquis han venido al mismo punto que habían venido en 1968 en Vietnam. Como las demostraciones en muchas ciudades yanquis contra la guerra, con la participación de decenas de miles de activistas, muestran que la guerra en Irak ha legado a un nuevo momento crucial. Los opositores de la guerra de Vietnam han tomado las calles otra vez más y han comenzado a hablar sobre las semejanzas entre las dos situaciones.
El imperialismo yanqui, que ha formado su geopolítica para realizar su sueño de establecer su dominación e imperio mundial y ha actuado con este fin después del colapso de la Unión Soviético social imperialista y del Bloque Revisionista, basándose en su fuerza económica y sobretodo militar, ha comenzado a ver que no podrá lograr su objetivo. Por dos razones, el imperialismo yanqui ahora está ocupado profundamente en guardar y consolidar su situación actual: Países tales como Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Bolivia, que resisten contra el neoliberalismo y la dominación yanqui en la América Central y del Sur que es definida por los EEUU como su "backyard"; la resistencia en Afganistán e Irak y además la lucha antiimperialista que aumenta en todas partes del mundo, conviertan los planes del imperialismo yanqui en un sueño vacío. Junto a esto, las fuerzas imperialistas tales como la UE, Rusia y China que se han mantenido en silencio por un cierto tiempo, ya muestran que no permitirán que los EEUU establezcan su dominación mundial por sí solos.
El imperialismo yanqui no podrá salvarse de ser derrotado.

 

 

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La "nueva" estrategia del imperialismo yanqui tampoco podrá salvarle de ser derrotado.
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Bush casi se confesó de sus pecados antes de anunciar la "nueva estrategia". Él dijo que habían cometido errores en Irak. Él explicó que la situación actual de Irak es inestable y él asumió la responsabilidad política de esto.
Estas confesiones y su "nueva estrategia" tampoco podrán rescatar el imperialismo yanqui. El imperialismo yanqui, que ha gastado más de 300 mil millones 300 billones de dólares para la guerra de Irak hasta ahora, ya se enfrenta una de las derrotas más importantes de su historia. La resistencia iraquí ha condenado a los ocupadores a ser derrotados. Las fuerzas ocupadoras que han perdido 3 mil soldados según sus datos oficiales y más de 25 mil soldados según los datos de las fuerzas de resistencia, ya están hablando sobre la "nueva estrategia", la cual significa nuevas masacres para convertir la derrota en una "victoria". Piensan que pueden hacer los pueblos iraquíes entregarse a ellos al enviar 20 mil soldados más como nueva fuerza y aumentando el número de las fuerzas ocupadoras.
El núcleo de la "nueva estrategia" del imperialismo yanqui consiste en usar la violencia intensificada contra todo lo que se opone a las fuerzas ocupadoras, sin hacer ninguna separación entre los sunitas y los chiítas, ni entre los grupos que conducen una resistencia militar activa y que muestran una resistencia política pasiva. Primero, la capital, Bagdad será limpiada de las fuerzas resistentes. Los distritos limpiados no serán abandonados después de limpiar las fuerzas resistentes; sino que la reconstrucción económica y política comenzará en estos lugares. Después de "liberar" Bagdad, el mismo plan será puesto en práctica en otros centros de resistencia.
La "nueva estrategia" del imperialismo yanqui incluye la consolidación del gobierno de Maliki y la necesidad de implementación de diversas medidas por este gobierno y no por las fuerzas ocupadoras. Además, la "nueva estrategia" incluye también un programa de empleo para reducir el número de desocupados y ganar los elementos moderados a las filas de la ocupación.
Otro eje de la "nueva estrategia" es seguir aumentando la tensión de las relaciones con los estados de la región tales como Irán y Siria, contrariamente a lo que fue propuesto en el Reporte de Baker y Hamilton. Especialmente, los EEUU pretenden legitimar una operación militar contra Irán. Irán es tan importante como la resistencia iraquí como un obstáculo ante la estrategia del Medio Oriente del imperialismo yanqui. Irán, que está apoyada por la UE, Rusia y China y que tiene influencia sobre los chiítas en Irak se ha convertido en una de las más grandes pesadillas del imperialismo yanqui.
Cuando echamos una vista a las guerras y ocupaciones realizadas por el imperialismo yanqui después de la Segunda Guerra Mundial, se puede ver que esto no es una fuerza invulnerable ni omnipotente. En la Guerra de Corea, fue derrotado merecidamente y tuvo que limitarse con ocupar la mitad del país. Tuvo que retirarse de Vietnam si mirar atrás una vez más. Solamente tuvo éxito en Granada con una medida de la superficie de 344 kilómetros cuadrados y con una populación de 100.895 personas. El Ejército yanqui, junto con los estados del Caribe Oriental, logró ocupar esta pequeña isla el 25 de octubre de 1983.
Al tener dificultades en Vietnam, los ocupadores yanquis tuvieron que aumentar el número de las fuerzas de ocupación continuamente entre 1961 y 1968. En 1968, el número de los soldados Americanos en Vietnam eran 500 mil. El mismo año, Clark Clifford, el Ministro de Defensa yanqui de ese periodo, anunció que "Washington no tenía un concepto ni un plan general para vencer la guerra en Vietnam". Pero hasta entonces, los EEUU habían gastado una tremenda cantidad de dinero para obligar à Vietnam a entregarse a ellos y siempre habían hablado de nuevas estrategias y tácticas.
El "nuevo plan" del imperialismo yanqui nos recuerda los acontecimientos de Vietnam en algunos aspectos. El proceso de 1968, don yanqui era en su más fuerte periodo en Vietnam en el sentido militar, fue al mismo tiempo el proceso donde buscaba un camino para retirarse de este país en una manera "digna". Ahora también, tratan de formar la infraestructura de un tal proceso. Debilitar la resistencia utilizando de fuerza militar intensificada y consolidando el régimen títere "para dejarles la administración", retirar las fuerzas de ocupación. Esto, en algunos aspectos, es la implementación del plan que fue propuesto en el Informe Baker-Hamilton, rechazado por Bush, y que es apoyado por la mayoría de los representantes políticos de la burguesía monopolista y por la opinión pública yanqui. Pero el movimiento de resistencia que ha logrado su organización política a nivel nacional y sigue luchando bajo una comandancia unida muestra que este plan del imperialismo yanqui es solamente un sueño.
Ninguna institución de estrategia y nadie en los EEUU, incluyendo Bush, creen que una victoria militar podría lograrse en Irak. En 2006 en Irak, los ocupadores yanquis han venido al mismo punto que habían venido en 1968 en Vietnam. Como las demostraciones en muchas ciudades yanquis contra la guerra, con la participación de decenas de miles de activistas, muestran que la guerra en Irak ha legado a un nuevo momento crucial. Los opositores de la guerra de Vietnam han tomado las calles otra vez más y han comenzado a hablar sobre las semejanzas entre las dos situaciones.
El imperialismo yanqui, que ha formado su geopolítica para realizar su sueño de establecer su dominación e imperio mundial y ha actuado con este fin después del colapso de la Unión Soviético social imperialista y del Bloque Revisionista, basándose en su fuerza económica y sobretodo militar, ha comenzado a ver que no podrá lograr su objetivo. Por dos razones, el imperialismo yanqui ahora está ocupado profundamente en guardar y consolidar su situación actual: Países tales como Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Bolivia, que resisten contra el neoliberalismo y la dominación yanqui en la América Central y del Sur que es definida por los EEUU como su "backyard"; la resistencia en Afganistán e Irak y además la lucha antiimperialista que aumenta en todas partes del mundo, conviertan los planes del imperialismo yanqui en un sueño vacío. Junto a esto, las fuerzas imperialistas tales como la UE, Rusia y China que se han mantenido en silencio por un cierto tiempo, ya muestran que no permitirán que los EEUU establezcan su dominación mundial por sí solos.
El imperialismo yanqui no podrá salvarse de ser derrotado.