El concepto del Estado turco: negación y aniquilación
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Yasar Buyukanit, el general fascista que es el jefe del estado mayor de Turquía, tenía dos objetivos a su visita de febrero a los EEUU: Mostrar que el representante real acerca de los problemas del país es el ejército antes que el gobierno, y a la vez, lograr el apoyo de los EEUU en la cuestión kurda en pago por servirles servilmente. Con este viaje, el ejército también intentó mostrar que no dejarán la política exterior de Turquía solamente al gobierno. Y acerca de la política de los EEUU sobre el Medio Oriente, se trata de presentarles el apoyo ilimitado abriéndoles las bases militares y puertos, al contrario de los principios de la ocupación de Irak donde el estado turco no había presentado este apoyo; de asegurar todo tipo de facilidades y apoyo a los EEUU bajo las condiciones de una posible intervención en Irán; y de ponerse del lado de Israel contra la resistencia de los pueblos de Palestina y el Líbano. En pago de esto, quieren obtener el permiso de los EEUU para entrar en el Kurdistán del Sur con el objetivo de destruir las fuerzas militares del PKK (Partido Obrero de Kurdistán).
Pero el ejército turco representado por Buyukanit no pudo conseguir completamente lo que querían. Aunque el deseo de Buyukanit de entrar en el Kurdistán del Sur ha sido interrumpido al no obtener el permiso de los EEUU, todavía no ha abandonado este objetivo y trata de mantenerlo en la agenda a través de sus amenazas de entrar en el Sur. La existencia de una Administración Federal Kurda en el Sur despierta un miedo y una reacción profunda de parte del fascismo colonialista turco. El colonialismo, que, a base de sus intereses de ese periodo, se quedó silencioso ante la opresión implementada por el régimen de Saddam contra los turcomanos junto con otros pueblos de Irak en Kirkuk, ahora se presenta como el "portavoz" del pueblo turcomano a base de sus nuevos intereses, con el fin de alejar Kirkuk del control de la nueva formación kurda en el Sur. Mientras que los EEUU no le dejaron conducir una operación cruzando la frontera, garantizó una serie de las operaciones contra los "recursos financieros" del PKK conducidas por los Estados europeos en sus propios países; y así, continúan con sus tácticas de distraer el estado turco.
El colonialismo, de su parte, saca de sus archivos las palabras de Barzani que dijo "Si Turquía interviene en Kirkuk, entonces nosotros intervendremos en Diyarbakir", las cuales él dijo hace dos meses, para utilizarlas como pretexto de sus amenazas y agresión, con el fin de legitimar una posible operación contra el Kurdistán del Sur.
Mientras que las discusiones sobre una operación cruzando la frontera continúan, las operaciones en el Kurdistán del Norte siguen adelante a pesar de que el PKK está en un proceso de alto el fuego anunciado hace pocos meses. Las pérdidas de las fuerzas del ejército turco en estas operaciones están hechas a base de la provocación chauvinista a través de las imágenes de los funerales de los soldados en los medios de comunicación burgueses.
Al mismo tiempo que los ataques de detención y encarcelamiento y la represión contra la prensa kurda, las organizaciones kurdas y el DTP (Partido de Sociedad Democrática) continúan con toda su fuerza.
Esta política fue expresada claramente en las decisiones de la reunión del MGK (Consejo de Seguridad nacional-la fuerza que en realidad gobierna en el país) y en la reunión de prensa de Buyukanit del 12 de abril. La respuesta al alto el fuego, la cual el PKK anunció que continuaría hasta mayo, fue que "la lucha contra el terrorismo seguiría adelante con una gran determinación". Fue declarado que el proceso, de parte del colonialismo, continuaría como sigue: Las operaciones en el Kurdistán del Norte continuarán; las "fuerzas de las milicias" en los pueblos y las ciudades serán aplastadas; y los golpes decisivos serán dados a través de una operación contra el Kurdistán del Sur. La expresión que "las fuerzas de las milicias" en los pueblos y las ciudades serían aplastadas, recuerda el concepto de la guerra sucia del año 1993. En el mismo contexto, también está en la agenda un aumento de la histeria chauvinista en el Oeste de Turquía a través de los funerales de los soldados y de varias provocaciones y la continuación de la política por arrastrar las masas trabajadoras turcas a las filas de la política de negación y aniquilación. Tratan de poner en vigor paso a paso este concepto que tiene el objetivo de romper la voluntad del movimiento nacional kurdo y del movimiento revolucionario y comunista. Los ataques de septiembre contra la vanguardia comunista, el asesinato de Hrant Dink, las penas de cierre a los periódicos Gundem y Azadiya Welat, el ataque policíaco del 13 de abril en Besiktas/Estambul contra los revolucionarios y comunistas, la masacre brutal en una casa editorial en Malatya contra los que no son musulmanes, forman parte de este concepto.
Los marxistas leninistas comunistas que han analizado el proceso decimos que es posible desbaratar este concepto del Estado fascista a través de una lucha unida determinada de los revolucionarios y antifascistas y lanzamos una lucha intensa y determinada para realizarlo. Vamos a abortar este concepto con una lucha que combina distintos medios de lucha desde lo político hasta lo militar.

 

 

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Yasar Buyukanit, el general fascista que es el jefe del estado mayor de Turquía, tenía dos objetivos a su visita de febrero a los EEUU: Mostrar que el representante real acerca de los problemas del país es el ejército antes que el gobierno, y a la vez, lograr el apoyo de los EEUU en la cuestión kurda en pago por servirles servilmente. Con este viaje, el ejército también intentó mostrar que no dejarán la política exterior de Turquía solamente al gobierno. Y acerca de la política de los EEUU sobre el Medio Oriente, se trata de presentarles el apoyo ilimitado abriéndoles las bases militares y puertos, al contrario de los principios de la ocupación de Irak donde el estado turco no había presentado este apoyo; de asegurar todo tipo de facilidades y apoyo a los EEUU bajo las condiciones de una posible intervención en Irán; y de ponerse del lado de Israel contra la resistencia de los pueblos de Palestina y el Líbano. En pago de esto, quieren obtener el permiso de los EEUU para entrar en el Kurdistán del Sur con el objetivo de destruir las fuerzas militares del PKK (Partido Obrero de Kurdistán).
Pero el ejército turco representado por Buyukanit no pudo conseguir completamente lo que querían. Aunque el deseo de Buyukanit de entrar en el Kurdistán del Sur ha sido interrumpido al no obtener el permiso de los EEUU, todavía no ha abandonado este objetivo y trata de mantenerlo en la agenda a través de sus amenazas de entrar en el Sur. La existencia de una Administración Federal Kurda en el Sur despierta un miedo y una reacción profunda de parte del fascismo colonialista turco. El colonialismo, que, a base de sus intereses de ese periodo, se quedó silencioso ante la opresión implementada por el régimen de Saddam contra los turcomanos junto con otros pueblos de Irak en Kirkuk, ahora se presenta como el "portavoz" del pueblo turcomano a base de sus nuevos intereses, con el fin de alejar Kirkuk del control de la nueva formación kurda en el Sur. Mientras que los EEUU no le dejaron conducir una operación cruzando la frontera, garantizó una serie de las operaciones contra los "recursos financieros" del PKK conducidas por los Estados europeos en sus propios países; y así, continúan con sus tácticas de distraer el estado turco.
El colonialismo, de su parte, saca de sus archivos las palabras de Barzani que dijo "Si Turquía interviene en Kirkuk, entonces nosotros intervendremos en Diyarbakir", las cuales él dijo hace dos meses, para utilizarlas como pretexto de sus amenazas y agresión, con el fin de legitimar una posible operación contra el Kurdistán del Sur.
Mientras que las discusiones sobre una operación cruzando la frontera continúan, las operaciones en el Kurdistán del Norte siguen adelante a pesar de que el PKK está en un proceso de alto el fuego anunciado hace pocos meses. Las pérdidas de las fuerzas del ejército turco en estas operaciones están hechas a base de la provocación chauvinista a través de las imágenes de los funerales de los soldados en los medios de comunicación burgueses.
Al mismo tiempo que los ataques de detención y encarcelamiento y la represión contra la prensa kurda, las organizaciones kurdas y el DTP (Partido de Sociedad Democrática) continúan con toda su fuerza.
Esta política fue expresada claramente en las decisiones de la reunión del MGK (Consejo de Seguridad nacional-la fuerza que en realidad gobierna en el país) y en la reunión de prensa de Buyukanit del 12 de abril. La respuesta al alto el fuego, la cual el PKK anunció que continuaría hasta mayo, fue que "la lucha contra el terrorismo seguiría adelante con una gran determinación". Fue declarado que el proceso, de parte del colonialismo, continuaría como sigue: Las operaciones en el Kurdistán del Norte continuarán; las "fuerzas de las milicias" en los pueblos y las ciudades serán aplastadas; y los golpes decisivos serán dados a través de una operación contra el Kurdistán del Sur. La expresión que "las fuerzas de las milicias" en los pueblos y las ciudades serían aplastadas, recuerda el concepto de la guerra sucia del año 1993. En el mismo contexto, también está en la agenda un aumento de la histeria chauvinista en el Oeste de Turquía a través de los funerales de los soldados y de varias provocaciones y la continuación de la política por arrastrar las masas trabajadoras turcas a las filas de la política de negación y aniquilación. Tratan de poner en vigor paso a paso este concepto que tiene el objetivo de romper la voluntad del movimiento nacional kurdo y del movimiento revolucionario y comunista. Los ataques de septiembre contra la vanguardia comunista, el asesinato de Hrant Dink, las penas de cierre a los periódicos Gundem y Azadiya Welat, el ataque policíaco del 13 de abril en Besiktas/Estambul contra los revolucionarios y comunistas, la masacre brutal en una casa editorial en Malatya contra los que no son musulmanes, forman parte de este concepto.
Los marxistas leninistas comunistas que han analizado el proceso decimos que es posible desbaratar este concepto del Estado fascista a través de una lucha unida determinada de los revolucionarios y antifascistas y lanzamos una lucha intensa y determinada para realizarlo. Vamos a abortar este concepto con una lucha que combina distintos medios de lucha desde lo político hasta lo militar.